Cine medioambiental

Cine medioambiental

El cine medioambiental está teniendo mucho crecimiento en actualmente. La humanidad atraviesa un momento crítico en todos los aspectos; lo sentimos a diario en forma de crisis económicas, financieras, sociales y medioambientales, entre otras. Nuestro modo de vivir, producir, consumir, pensar y actuar está cuestionado; se impone un cambio de paradigma.

El desarrollo del cine medioambiental y el surgimiento de festivales y muestras de cine medioambiental en todo el mundo corresponden a esta necesidad. La República Dominicana se une a esta inquietud y a este movimiento internacional a través de su Muestra de Cine Medioambiental. Todos somos parte de la solución.

Los temas van desde el uso sostenible de recursos naturales, la conservación de la biodiversidad, el manejo de residuos, el desarrollo de fuentes de energía renovable y la agricultura sostenible, hasta el cuestionamiento de los paradigmas sociales y económicos, los métodos de manejo y la adaptación al calentamiento global y nuevas actitudes hacia los temas de la salud individual y colectiva.

En este contexto mundial, es lógico que surjan iniciativas como festivales o muestras de cine medioambiental. Su función no se limita a ofrecer la oportunidad a los cineastas de presentar sus obras sobre el tema de medio ambiente y desarrollo sostenible, sino que representan un lugar ideal de encuentro, intercambio y creación de redes entre los mismos cineastas así como con la audiencia o con posibles distribuidores, patrocinadores y promotores. La simple existencia de estos eventos proporciona el ímpetu para la creación de una mayor cantidad de producciones medioambientales y fomenta una buena calidad fílmica. El valor educativo en el sentido de crear conciencia en la audiencia y fomentar un cambio positivo de hábitos es invaluable.

Aparte de ser encuentros culturales, los festivales de cine medioambiental son encuentros de naturaleza científica, social y hasta económica. Numerosos debates, conferencias y talleres acompañan las proyecciones y a menudo sirven de plataforma para varios planes de acción; actores del sector privado, público y no gubernamental se reúnen e inician programas conjuntos que llegan a tener un valor social y económico.

La Muestra de Cine Medioambiental Dominicana nace en el año 2011 inspirada por un creciente y entusiasta movimiento internacional y con el apoyo de cineastas y medioambientalistas conocidos durante la organización de las primeras cuatro ediciones del Festival de Cine Global Dominicano. El equipo organizador de gfdd/Funglode puso en marcha un sueño, muchas ideas e incluso más ejecuciones aprendiendo de los mejores: de la directora ejecutiva del Blue Ocean Film Festival, Debbie Kinder, de la directora de Google Ocean, Charlotte Vick, y del director ejecutivo del dc Environmental Film Festival, Peter O’Brien.

Algunas de las ideas estaban claras desde el principio: presentar películas de calidad que traten temas de relevancia, de manera gratuita, a un público amplio, en especial, niños y jóvenes; acompañar las proyecciones con paneles y conversatorios; crear muchas oportunidades de interacción entre cineastas, medioambientalistas, científicos y demás actores con el público; propiciar oportunidades de intercambio entre los actores locales e internacionales; fomentar la creación de proyectos y programas en beneficio del medio ambiente y del desarrollo sostenible, y, sobre todo, ¡concienciar, educar, inspirar y transformar!

Como todos los proyectos, la muestra empezó a vibrar pronto con vida propia. Gracias a la colaboración de muchas personas e instituciones del país, iban naciendo nuevas ideas y proyectos. El interés y el entusiasmo que crecía con cada película, cada invitado y cada discusión, nos llevó a crear programas como las expediciones educativas al pico Duarte, en colaboración con Karim Mella y su fundación Siempre Más; Ecohuertos, el programa de huertos comunitarios y escolares en colaboración con Global Coallition for Peace, de Washington; el programa de Recyclarte, liderado por la artista dominicana Bertha Santana, que recorre todo el país; instituciones sin fines de lucro tales como el Centro Perelló, Fundsazurza y Children International, así como numerosas escuelas y centros comunitarios. Socios importantes como el Centro Cuesta Nacional, el Punta Cana Resort and Club, el Clúster Turístico del destino de Puerto Plata, el Clúster Turístico Santo Domingo Inc., el Banco de Reservas, Odebrecht y la Red Nacional de Apoyo Empresarial a la Protección Ambiental aportan ideas, apoyan proyectos, movilizan a sus miembros y socios y construyen sus propias iniciativas a partir de las ideas compartidas en el marco de la muestra.

El crítico de cine y ex director de la Filmoteca canaria, Jorge Gorostiza, se remontó al 28 de diciembre de 1895, el día en que los hermanos Lumière pasaron varias proyecciones en el sótano del Grand Café de París y 33 personas pagaron un franco para ver el nuevo espectáculo. Gorostiza señaló que no fue la primera proyección y que, por tanto, los Lumière no inventaron el cine, sino la taquilla. Una de las películas que se proyectaron aquel día fue El mar, que se puede considerar la primera película medioambiental. La historia del cine considera a Nanuk el esquimal como el primer documental, mientras que Gorostiza duda de que se le pueda clasificar así porque se trata de autoficción, ya que su director, Robert Flaherty, creaba la trama y ciertas escenas. Citó en el ámbito documental al ruso Dziga Vertov. “El cine medioambiental está desde el principio, porque a los cineastas les ha interesado mostrar el mundo como es”, señaló.

Por Ivan Franco

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